Este va a ser rápido de explicar.
La mañana seguimos en el hotel, relajados. Check-out a las 12 y otra vez al Mac Donald’s a comer, es curioso que aquí para comer ligero y sin que te haga daño, la mejor solución que tenemos es ir al Mac Donald’s.
Y ya para la estación en la que a las 14:50 salía nuestro tren hacia Agra. Volvemos a coincidir con un conductor de rickshaw majo, tranquilo y hablador, además este como sabía que nos pirábamos de la ciudad, no hacía ofertas comerciales.
En la estación estamos un rato en la Waiting Room de los que viajan en las primeras clases, y cuando salimos al andén ya para esperar el tren, cae el monzón con toda su fuerza. Se empiezan a crear goteras primero, chorros después y canales de agua más tarde. Menos mal que llega el tren porque no sé yo si esa estacíón aun sigue en pie, habrá que buscarlo por google news.
Trayecto de más de 4 horas, tranquilos, viendo el paisaje, leyendo, series en el ordenador... Todo muy bien. Volvemos a recomendar a todo el mundo que elija el tren para viajar por la India, eso sí en AC2 que es la 2ª categoría y se va de lujo.
A las 19:30 ya estamos en la ciudad del Taj Mahal, no lo podemos ver porque es de noche pero en el trayecto al hotel ya nos indica el del rickshae donde cae y se intuye su silueta. Antes en la estación, justo al bajar, por primera vez desde que estoy aquí entiendo palabras en hindi: “Hare krisna, hare hare!” Son un grupo de eso mismo, con su típica canción y sus típicos saltitos. Muy curioso lo de verlos en su contexto real, la gente en vez de mirarlos como que están volados, les hacía reverencias.
Llegamos al Taj Plaza Hotel, y nos dicen que la reserva que hicimos ayer (y nos confirmaron) por teléfono no es válida porque sólo cogen las de internet, no pueden ayudarnos porque el hotel estácompleto. Montamos un poco de pollo, se hacen los suecos, pero cuando sacamos la Lonely Planet, y amenazamos (lo ibamos a hacer seguro) con explicarles lo que hacen en el hotel que recomiendan, cambian la cara, y de golpe encuentran habitación para nosotros. En realidad es una habitación que tenían vacía porque acaban de pintar las puertas. Menos mal, si no ncsonseguíamos alojar aquí, el panorama era complicado.
Este hotel está a escasos 600 metros de la puerta Este del Taj Mahal y en el restaurante de la terraza donde cenamos tiene unas magníficas vistas, que de momento nos sirven para ver de más cerca la silueta del famoso edificio. A ver que tal mañana, que habrá madrugón para verlo…
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