Diarrea, día 3.
Cuando diseñamos la ruta para el viaje, optamos por no intentar abarcar demasiado, renunciando a algunos lugares interesantes, y dejar algún día tanto para descansar como por si hacía falta por algún imprevisto. Total que el plan de hoy era a las 22:20 coger un tren hacía Jaipur y el resto del día relax y seguir con Udaipur pero sin complicarnos la vida.
Se me olvidó escribir el dia anterior, para salvar el honor del Dream Heaven, que por fin en este hotel había agua caliente en la ducha, y una buena presión. Hacemos el check-out, pedimos si podemos dejar las mochilas en algún sitio hasta la noche, nos insinuan que si cenamos en el restaurante, es posible. Para nosotros no es ningún chantaje porque ya nos va bien cenar aquí, o sea, que aceptamos y nuestras mochilas se quedan en un cuartucho con muy mala pinta, esperemos que no haya ratas.
Volvemos a desayunar al Edelweiss, yo no tomo nada, me espero a comprarme más tarde un par de plátanos en un puesto callejero, un acierto: buenos, baratos y me sientan muy bien al estómago.
No hay mucho que explicar en general de este día, nos dedicamos a pasear, entrar a alguna tienda de vez en cuando, sentarnos un rato en los sitios más relajados posibles, tomar algo en alguna cafetería con vistas… .
Lo del regateo, como siempre, exageradísimo. Compramos cosas por las que nos pedían 7 o 8 veces más al principio. Aunque a veces indignamos a alguno, uno nos echa de la tienda cuando le decimos que por lo mismo en Jaisalmer pagamos menos de la mitad de lo que pedía. Entramos a otra tienda a comprarme una camiseta, básicamente porque ya no me queda nada limpio, pero todas son de manga larga, se lo decimos al tío y, no problem, cuando me decido por una, en dos minutos, con una máquina de coser que tiene allí mismo, me la transforma en una camiseta de manga corta. Tienen recursos estos indios…
Para comer vamos en rickshaw a un restaurante con buena pinta de la guía que está fuera del centro, pero está cerrado… viaje en balde, toca volver, y nos han volado 50 rupias. Finalmente vamos a uno que nos recomendaron los catalanes que conocimos en Ranakpur: el Ambrai, un poco más caro de lo habitual, pero totalmente justificado. Por encima de la media en limpieza, servicio, etc. Se come en una terraza al borde del lago y a nosotros nos sirve para complementar, porque está en el otro lado del núcleo de la ciudad, con lo cual , las vistas son diferentes. Me vuelvo a pedir sólo arroz blanco y agua. Con esto, definitivamente consigo controlar la diarrea, espero no volver a tocar más el tema por aquí.
De nuevo, sobre la media tarde, llegó el monzón, potente. Si hubiéramos llegado un día más tarde a Udaipur, no habríamos podido disfrutar bien la ciudad, estos dos últimos días se ha suspendido el espectáculo de cultura india y los fuegos artificiales que nosotros pillamos el primer día. Esquivamos la lluvia primero en otra cafetería, luego en otro cyber y más tarde debajo de un arco en el Ghat principal. Caminando hacia el hotel, una vaca me enviste dos veces a mi, y luego también amenaza a la Maria: se ha puesto nerviosa porque va con la cría y por los chubasqueros que llevamos, los indios que hay por allí la ahuyentan y nos intentan relajar, pero no hace falta, no nos ha asustado mucho. Cuando seguimos la calle ya está liándola con otros turistas, pobre vaca.
Llegamos pronto al restaurante para cenar y recuperar las mochilas. Ultimas fotos a Udaipur y hacía la estación en rickshaw. Es el primero que cogemos con las calles tan mojadas y embarradas, acojona un poco más de lo habitual, pero es lo que hay. En nuestra línea habitual, acabamos llegando a la estación cuando aun falta más de hora y media para que salga el tren. Buscamos el sitio más tranquilo posible, las Waiting Room no nos convencen, y nos acabamos sentando en el suelo cerca de la garita del jefe de la estación, Nos rodean varios individuos sospechosos, pero sólo se dedican a observarnos desde la corta distancia. Al rato, se cansan de nosotros y hacen lo mismo con otros extranjeros.
Directos al vagón correcto, como hoy sale a las 22:20, hacemos las camas y a intentar dormir que a las 6:00 ya nos toca bajarnos en Jaipur.
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